Irónico la pelotas
Este fin de semana fui a Córdoba con mi viejo. Siempre que voy de vacaciones con amigos, por más que sea en plan de relajar, vuelvo peor de lo que me fui.Este no fue el caso. Estuvo muy bueno y muy tranquilo: largas lecturas, mucho mate, una salida a caballo, otra en bici, dibujé al solcito toda una tarde, hablamos de negocios, de política, la familia, también comimos un asado, fuimos a una parrilla, escuché música, leí la Rolling Stone de tapa a tapa, comí manzanas, dormí 10hs por noche, etc., se entiende, un fin de semana muy tranquilo y agradable.
La vuelta en bondi en cambio fue medio dura: salimos a las once p.m., leí un par de horas, dormí otras tantas y tipo 4 /5 de la mañana me empecé a volver loco. No podía ni estirar las piernas ni levantar los codos, sentía que no entraba, que me faltaban solo 5cm en todas las direcciones para estar mínimamente bien. Para colmo tenía sed pero no quería tomar más agua porque ya me estaba meando y todo el bondi dormía y no quería hacer quilombo.
Obviamente la moral comunitaria me duró poco, dadas las condiciones extremas en que me encontraba, y no aguanté más. Tenía que pararme, tomar agua y mear, así que salté por encima de mi viejo despertando a todo el entorno próximo y luego al pobre diablo del asiento justo enfrente al baño cuya cabeza estaba a no más de 10cm del picaporte de la puerta que se abría y cerraba a presión haciendo lo que parecía un estruendo en el silencio del colectivo dormido. Al pobre chabón lo deben haber despertado no menos de 20 veces a lo largo del viaje… Siempre se puede estar peor.
Pero bueno, en realidad no quería andar dando moralejas, sino que quería decir que aunque fue un fin de semana extremadamente agradable y relajante, el bondi del orto me devolvió medio hecho mierda. Pero ya pasó un día y estoy mejor, no se preocupen.




2 Comments:
uFFFFFFFFFFF, Me quedo mucho más tranquila.
para viajes largos en colectivos, lleva tragos y aperitivos
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